El “corrientazo”, almuerzo económico y completo consumido a diario en Colombia, debe su nombre al concepto de comida “corriente”, es decir, básica y accesible. Su popularización se fortaleció con Yo soy Betty, la fea (1999), donde el “Cuartel de las feas” frecuentaba el restaurante “El Corrientazo”. Según el DANE, más del 60% de trabajadores urbanos almuerza fuera de casa (Encuesta Nacional de Presupuestos, 2016-2017), especialmente empleados de oficina, comercio y sectores operativos que buscan opciones cercanas y asequibles, consolidando esta presentación como eje de la alimentación cotidiana en zonas urbanas del país.







