Muchas veces nos sentimos cansados, desganados, sin querer salir de casa y con mal genio ante cualquier cosa; en realidad, tiene una explicación simple con una solución aún más fácil.
Te la pasas con la mente en muchas cosas, pero con el cuerpo dormido, sin comer bien, ni dormir lo suficiente y tampoco mueves tu cuerpo.
Si seguir una buena alimentación se te complica o el tiempo no te da para ejercitarte, prioriza el sueño, ya que es el momento en el que tu cerebro consolida lo que aprendiste, tu cuerpo se repara y recarga energía. Y antes de decir que no tienes tiempo, ¿realmente es eso o tienes tu día desorganizado?
Deja el celular a un lado, procrastinar no sirve de nada, organiza tu tiempo, y verás cómo aparecen esas horas.
El neurocientífico Matthew Walker advierte que dormir mal genera un déficit del 40% en la capacidad del cerebro para absorber información nueva. De nada sirve trasnocharme haciendo trabajos porque “eres una persona nocturna”, el sueño tiene sus horarios y, como la universidad, hay que cumplirlos.
El descanso no es un lujo. Es parte de estudiar bien y para poder rendir académicamente, poder recordar los trabajos y estar presente durante las clases, y vivir correctamente, tienes que dormir las horas necesarias de sueño.
Por: Jacobo López López
jlopez492@estudiantes.areandina.edu.co







