Hay lugares que no solo cambian… se transforman sin dejar de ser lo que fueron. Galicia, en Pereira, es uno de ellos.
Este sector, ubicado en el kilómetro 8 vía Cerritos, nació en 1954, cuando las primeras familias comenzaron a asentarse en el lugar de manera informal, muchas veces levantando sus casas en una sola noche con ayuda de vecinos. En sus inicios, Galicia creció alrededor de la antigua vía del ferrocarril, que dejó de funcionar en 1970, marcando uno de los primeros cambios en la dinámica del sector. Con el paso de los años, más familias llegaron atraídas por el bajo costo de la tierra, consolidando poco a poco una comunidad que empezó a organizarse y a gestionar sus propios servicios básicos.
Durante décadas, este fue un barrio tranquilo, de calles sencillas y vida pausada. Pero con la expansión de Pereira, Galicia comenzó a transformarse. Nuevas construcciones, espacios como el centro de pádel, la iglesia y recientes cambios en la infraestructura vial, como el nuevo cruce, han redefinido su paisaje.
Hoy, Galicia es el reflejo de ese contraste: un territorio que nació desde lo comunitario y lo informal, y que ahora se proyecta como una de las zonas de crecimiento de la ciudad. Un lugar donde el pasado aún habita… mientras el futuro se construye todos los días.







