Entre clases, trabajos y vida social, sacar una hora para hacer ejercicio suena a influencer fitness que te vende humos. Pero la verdad: es que moverse 20 minutos al día sí sirve, y mucho. No es un cuento de ilusion-hadas, es una forma realista de mantenerse activo sin desorganizar el resto de tu día.
No necesitas una rutina complicada. Realmente puedes hacer un mini circuito en casa con sentadillas, planchas y saltos, salir a trotar un rato o simplemente caminar rápido por los espacios abiertos que haya cerca, por ejemplo, el campus de la U. Digamos de la estación del bus a la universidad, lo puedes hacer mientras escuchas música, hazlo entretenido. Lo importante es activar el cuerpo y subir un poco la intensidad.
Además, estos 20 minutos ayudan a despejar la mente, bajar el estrés y recargar energía para el resto del día. En la vida universitaria, donde todo va rápido, ya mantenemos un ritmo acelerado así que necesitamos regular toda esa energía a través de la actividad física.
Por: Jacobo López López
jlopez492@estudiantes.areandina.edu.co







